Más de 30 años de experiencia…

– Desde su fundación en 1980 el COS se proyecta para ofrecer una educación integral; para lograrlo se aplica la metodología de la “Conducta Inteligente”, en la cual se utiliza el desarrollo de destrezas y habilidades del pensamiento.

– Se ofrece al educando y familia una educación de altura a las necesidades actuales y desarrollar la potencialidad de cada educando.

La historia del Colegio está íntimamente ligada en sus inicios con los sueños de su fundadora Blanca Estela Osorio Sandoval.

En los años setenta miss seño Blanqui, como se le conoce de cariño, se dedica a enseñar en sus tiempos libres a personas que no saben leer y escribir, daba cursos de reforzamiento e incluso capacitación básica en el área de inglés; todo ello ad honorem. En 1979 se le ofrece la oportunidad de reestructurar una academia de mecanografía, aceptando el reto y funda la Academia Comercial Jesús Polanco Recinos.
A raíz del éxito docente de la academia y con el prestigio magisterial que goza, así como la motivación y requerimiento de muchos padres de familia y maestros, la directora decide fundar un establecimiento educativo que permitiera a las personas adultas y jóvenes que trabajan poder continuar sus estudios en jornada nocturna, y que a la vez su hijos y familiares estudiaran en el mismo centro educativo en jornada matutina, para mantener así un nexo motivacional en el proceso educativo.

Es así como en 1980 se inicia en una casa ubicada en la colonia Letrán, Guajitos zona 12, un establecimiento educativo diferente, fundado sobre pilares educacionales, y sobre todo amparado en el lema de la directora el “Don del Saber”. Se impartía en jornada matutina preprimaria y primaria y en jornada nocturna primaria de adultos y básicos. El 26 de agosto de 1980 se emite el Acuerdo Ministerial número 732, con el cual se autoriza el funcionamiento del Colegio. Ese mismo año se realiza el primer desfile cívico y se inicia la Banda del Colegio.

En 1981 un grupo de personas deciden invertir y confiar en la fundadora y se inaugura en septiembre de 1981 el primer nivel del edificio central, lugar que ocupa actualmente el Colegio. En 1982 inicia la jornada vespertina con básicos y carreras. El estudiante Otto Pocop de jornada nocturna gana el concurso para crear el escudo del colegio, el cual contiene el Libro del Conocimiento, la Corona del Triunfo, numeración maya que representa el siglo XX y nuestra identidad nacional, la frase estandarte del Colegio “Don del Saber” y siete estrellas que representan a cada uno de los colaboradores que dieron inicio al Colegio.

En 1984 egresa la primera promoción de Bachilleres en Ciencias y Letras y de Secretarias y Oficinistas; al año siguiente egresa la primera promoción de Peritos Contadores. Ese año se realiza el concurso para crear el himno del colegio, resultado ganador la letra del alumno Yuri Coronado Chen (QEPD), quien no logra enterarse de su triunfo porque falleció días antes del veredicto del jurado; la música y los arreglos del himno están a cargo del Profesor Julio González Dávila.

En 1986 egresa la primera promoción de Secretarias Bilingües (inglés-español).

En 1987 se reestructura la Banda del Colegio y se inicia todo el proceso de musicalización.

En 1988 se inicia la incorporación de la clase de Computación iniciando con tres computadoras XT; ese fue el inicio de lo que hoy es actualmente el Departamento Educativo de Computación –DEC- el cual cuenta actualmente con tres laboratorios de computación.

El crecimiento en infraestructura siguió siendo necesario, implementándose nuevos salones, pero el crecimiento principal para alcanzar el éxito educativo se iba forjando con el personal docente; cada año se contrataba personal con un nivel de capacitación más alto y las exigencias educativas siguieron dando sus resultados. Algo muy particular del cuerpo docente es que empiezan a laborar como maestros exalumnos egresados de las misma aulas que ahora tienen a su cargo, impartiendo sus clases con un carisma muy particular, el que se logra al haber sido estudiante del Colegio.

En 1991 la Banda del Colegio tiene su primer viaje internacional a la Ciudad de San Salvador.

A solicitud de los padres de familia en 1992 se incorpora la carrera de Bachillerato en Computación con orientación comercial. Ese mismo año se inicia la construcción del edificio norte o lateral como se le ha denominado. Este se inaugura en 1993, y la cancha deportiva en 1994, abandonando la antigua cancha de tierra.

En 1998 se implementa uno de los sueños pendientes de la fundadora iniciar la carrera de Magisterio de Educación Primaria Urbana y poder formar maestros con un espíritu docente fundado en los valores del Colegio.

En el año 2000 el Colegio es el primer establecimiento en este sector y que cuenta con laboratorio de Internet.

En el 2001 se inaugura el Salón de Usos Múltiples y la cafetería. En el año 2002 se inaugura el sitio de Internet del colegio, utilizando un acceso indirecto. En el año 2003 se transforma la Web del colegio, a cargo de un egresado del colegio y que también fue un distinguido catedrático: Keneth Cruz, quien es el webmaster.

A todo lo anterior hay que sumar todos los éxitos que han logrado los estudiantes osoristas, con su esfuerzo, dedicación y entrega; reconocimientos que llenan las vitrinas del colegio, y que cada generación de estudiantes a entregado a la dirección, como La Ceiba de Oro a la mejor Banda de Música de Guatemala. Y no solo estudiantes han cosechado éxitos para el colegio, los maestros obtuvieron en junio de 2005 el 1º lugar de futsal en el torneo inter-empresas del IRTRA.

Ahora que se está por cumplir 30 años de historia del Colegio existen innumerables méritos, premios y reconocimientos académicos, deportivos, musicales, artísticos, todos ellos cosechados por estudiantes, docentes y directores.

Pero el principal logro del Colegio es la formación de sus estudiantes, esos niños, adolescentes y adultos que se han preparado con una Educación de Altura y Éxito, alumnos que aprendieron desde sus primeras letras hasta graduarse de contadores, maestros, bachilleres, secretarias, y que posteriormente como exalumnos son profesionales de la medicina, ingeniería, derecho, banca, medallistas en torneos, integrantes de familia responsables, etc. y que se convierten en flama de la antorcha que lleva a todos los rincones de nuestra bella Guatemala el Don del Saber.